Lesbianismo
El lesbianismo hace referencia a la homosexualidad femenina, es decir, a las mujeres que experimentan amor romántico o atracción sexual por otras mujeres. La palabra lesbiana (de lesbio ‘natural de Lesbos’, por alusión a Safo) se utiliza para hacer referencia a una mujer homosexual que siente atracción sexual, física, emocional y sentimental únicamente hacia las mujeres.
Asimismo,
en determinados contextos y épocas, se utilizan también el término culto safismo y
el poético tribadismo para
referirse a la homosexualidad femenina, cuyos respectivos adjetivos sáfico,
-ca y tribada/tríbada4se
refieren a las lesbianas o al lesbianismo.
A
finales del siglo xix los sexólogos publicaron
sus observaciones sobre el deseo y la conducta hacia personas del mismo sexo y
distinguieron a las lesbianas en la cultura occidental como
una entidad distintiva. Desde entonces los historiadores han reexaminado las
relaciones entre las mujeres y cuestionan qué es lo que hace que una mujer o
una relación pueda calificarse de lesbiana. El resultado de este debate ha
introducido tres componentes a la hora de identificar a las lesbianas: conducta
sexual, deseo sexual e identidad sexual.
El
sexo de las mujeres a lo largo de la historia ha sido en su mayor parte
construida por los roles
de género, los cuales han limitado el reconocimiento del lesbianismo
como posibilidad o expresión válida de sexualidad. Los primeros sexólogos
basaron sus caracterizaciones de las lesbianas en sus creencias de que las
mujeres que desafiaban sus estrictamente definidos roles de género estaban mentalmente
enfermas. Desde entonces, muchas lesbianas han reaccionado a su
designación como marginadas inmorales mediante la construcción de una
subcultura basada en la rebelión contra los roles de género. El lesbianismo ha
estado en ocasiones de moda a lo largo de la historia, lo que afecta a cómo las
lesbianas son percibidas por los demás, y cómo se perciben a sí mismas. Algunas
mujeres que realizan conductas homosexuales pueden rechazar la identidad
lésbica por completo, y rehusar definirse a sí mismas como lesbianas o bisexuales.
Las
diferentes maneras en las que las lesbianas han sido representadas en los
medios de comunicación sugiere que la sociedad occidental en su conjunto se ha
sentido simultáneamente intrigada y amenazada por las mujeres que desafían los
roles de género femeninos, y fascinada y asombrada por las relaciones
románticas entre mujeres. Sin embargo, las mujeres que adoptan la identidad
lésbica comparten experiencias que conforman un panorama similar al de la
identidad étnica: como homosexuales,
están unidas por la discriminación y el rechazo potenciales que sufren por
parte de sus familias, amistades y otros. Como mujeres, tienen preocupaciones
distintas a las de los varones. Las condiciones políticas y las actitudes
sociales también continúan afectando la formación de relaciones y familias
lésbicas.

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